Cómo Sobrevivir a un Clima de 35 Grados

Soportar temperaturas de 35 grados no es fácil, pero con algunas medidas sencillas puedes proteger tu salud y sentirte mucho mejor. Lo más importante es mantener el cuerpo fresco. Si tienes aire acondicionado, úsalo sin remordimientos. Si no, un ventilador puede hacer maravillas, especialmente si combinas su uso con ropa ligera, clara y holgada. Algodón y otras telas naturales permiten que la piel respire y ayudan a reducir el calor corporal.

Otra táctica útil es mantener la piel húmeda. Un spray con agua fría, una esponja húmeda o una ducha fresca pueden bajar rápidamente tu temperatura. No esperes a sudar mucho para actuar: refrescarte antes de que el calor sea agobiante es clave. Evita también las actividades intensas durante las horas más calurosas, entre las 11 a.m. y las 5 p.m., y busca sombra si estás al aire libre.

La hidratación es imprescindible. Aunque no tengas sed, sigue bebiendo agua. Durante olas de calor, el cuerpo pierde líquidos sin que lo notes, especialmente si haces ejercicio o pasas tiempo afuera. El agua es la mejor opción; evita bebidas alcohólicas o muy azucaradas, que pueden deshidratarte más.

Los grupos más vulnerables —como niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas— deben tener especial cuidado. Nunca dejes a nadie en un coche cerrado bajo el sol, ni siquiera unos minutos: la temperatura puede subir a más de 60 grados en cuestión de minutos.

En resumen, mantenerse fresco, usar ropa adecuada, ducharse con agua fresca y beber agua con frecuencia son gestos simples que marcan una gran diferencia. Con estas precauciones, sobrevivir al calor extremo es posible —y hasta más soportable.

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