Los principales grupos de instrumentos musicales

Desde las orquestas sinfónicas hasta las bandas de rock o los conjuntos tradicionales, los instrumentos musicales se clasifican comúnmente en tres grandes familias: viento, cuerda y percusión. Esta división ayuda a entender cómo se produce el sonido en cada caso y cómo se utilizan en distintos géneros musicales.

Los instrumentos de cuerda generan sonido cuando se frotan, pulsan o percuten sus cuerdas. Entre ellos encontramos el violín, la guitarra, el contrabajo o el piano —aunque este último también se considera de percusión por su mecanismo interno de martillos.

Los de viento se dividen a su vez en madera y metal. A pesar de sus nombres, no siempre se fabrican con esos materiales; más bien, la clasificación depende de cómo se produce el sonido. En los de viento madera, como el clarinete o la flauta, el aire vibra dentro del tubo. En los de viento metal, como la trompeta o el trombón, el sonido nace al hacer vibrar los labios del intérprete contra una boquilla.

Por último, los instrumentos de percusión producen sonido al golpearlos, frotarlos o agitarlos. Incluyen desde la batería y los platillos hasta el tambor, las maracas o las castañuelas. Algunos, como la batería, no tienen una nota definida, mientras que otros, como el xilófono o el timbal, sí permiten tocar melodías específicas.

Aunque esta clasificación en tres grupos es tradicional y muy útil, hay instrumentos modernos —como los electrónicos— que no encajan del todo, pero aún así suelen asociarse a una de estas familias según su función. En cualquier caso, la música gana en riqueza cuando todas estas familias suenan juntas.

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